Aprincipios del siglo XIX, con la llegada de negros liberados de Philadelfia y luego con la inmigración de vecinos antillanos, esta zona, situada en el centro geográfico de la Península de Samaná, se convirtió en un mosaico de culturas, dándole a la región una variedad y una personalidad propia. Apellidos como King, Jones, Green, Kelly... entre otros, son muy frecuentes entre las familias que habitan en el área.
Aunque en los alrededores de El Limón existen bellísimas playas, solitarias y salvajes (Morón, con su cañón hundido en la arena, Limón, Las Canas, El Ermitaño...), este pequeño pueblo, en el que empieza a florecer una industria familiar basada en el eco-turismo, es conocido por su famosa cascada que atrae a miles de visitantes de todo el país.
Situado en uno de los tres principales cerros que componen la Sierra de Samaná, en la parte norte de la península, el Salto de El Limón con sus 40 metros de altura y las paredes cubiertas de musgo, es de una gran belleza natural y una de las excursiones clave de la Península de Samaná. Durante el recorrido de unos 40 minutos a caballo, tendrán la oportunidad de observar pequeños huertos familiares, cultivos de cacao, café, matas de piña,
cocoteros, abundantes árboles frutales tropicales como la guanábana, mango, bija, naranjas agrias y dulces, toronjas o el buen pan, fruto que forma parte de varios platos tradicionales de la zona. El paisaje le mostrará pequeñas viviendas de alegres colores construidas con la Palma Real (Roystonea hispaniolana), muy protegida por las autoridades. Esta palma sirve también de hogar y lugar de anidamiento de la cigua palmera (Dulcus dominicus), pájaro endémico de la isla.
Aunque la vegetación primitiva-original ya ha desaparecido, aun quedan algunos remanentes de bosque húmedo sub-tropical en la ribera de los arroyos y en los caminos peatonales hacia la cascada, además de los cocoteros y plantas tropicales cultivadas. Entre los árboles nativos y algunos endémicos tenemos por ejemplo Juan Primero (Simarouba glauca), Cigua Blanca (Ocotea coriacea), Uva de Sierra (Coccoloba diversifolia), Cabirma (Guarea guidonia) o el Higüero (Crescentia cujete), cuyo fruto seco era usado por los indígenas como recipientes para el agua, actualmente con el se elaboran objetos de artesanía muy populares.
Al área se llega por la carretera Santa Bárbara de Samaná - El Limón - Las Terrenas.
