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Historia del Merengue
samana


El Merengue es un baile folklórico dominicano que se ha difundido ampliamente
y que muchos consideran como el baile nacional.


tamboraSe discute aún el origen del merengue. Entre las diferentes opiniones acerca del tema encontramos:
Flérida de Nolasco: fue el coronel Alfonseca quien inventó el merengue.
Julio Alberto Hernández: su origen y aparición se pierde en las brumas del pasado.
Rafael Vidal: nació con carácter de melodía criolla tras la batalla de Talanquera donde triunfaron los dominicanos.
Don Emilio Rodríguez Demorizi: los orígenes del merengue siguen en la niebla.
Fradique Lizardo: parece ser que el merengue se desprende de una música cubana llamada UPA, una de cuyas partes se llamaba merengue. La UPA pasó a Puerto Rico, de donde llegó a Santo Domingo a mediados del siglo XIX.
acordeon
Al parecer Lizardo se acerca al meollo de la cuestión. A partir de 1850, El Merengue se puso de moda, desplazando a la Tumba, y empezó a tener muchos detractores, desatandose una campaña en los periódicos de la capital en defensa de la Tumba y en contra del merengue que reflejaba el auge que iba adquiriendo. Hasta el coronel Alfonseca escribió piezas de la nueva música con títulos muy populares como "¡Ay, Coco!", "El sancocho" y "Huye Marcos Rojas...".

Desde el principio el merengue se interpretó con los instrumentos que poseía el pueblo y que los que eran más fáciles de adquirir, las bandurrias dominicanas, el Tres, el Cuatro. A finales de siglo hizo su entrada por el Cibao el acordeón diatónico de origen alemán que por su fácil manejo desplazó a la bandurria. Por sus escasas posibilidades melódicas este instrumento limitó la música que interpretaba y así el merengue se conservó en cierta forma desvirtuado con relación al original.

Con esta variante el merengue se adentro en la sociedad dominicana, integrándose por completo en ciertos sectores sociales desplazando inmediatamente a otras danzas que requerían de sus ejecutantes un gran esfuerzo mental y físico. Es fácil de imaginarse por qué el merengue con su coreografía reducida a la más simple expresión pudiera acaparar el fervor del pueblo.

Coreografíamerengue
La coreografía del merengue se reduce a lo siguiente: El hombre y la mujer entrelazados se desplazan lateralmente en lo que se llama "paso de la empalizada", luego pueden dar vuelta hacia derecha o izquierda. Esto constituye el verdadero "merengue de salón", en el cual las parejas no se separaban jamás. Existe también lo que se conoce con el nombre de "merengue de figura" en el cual las parejas hacían múltiples evoluciones y adornos o "floreros" como se le llamaba, pero siempre sin soltarse.

El merengue genuino y auténtico solo sobrevive en las zonas rurales. La forma tradicional del merengue ha cambiado. El paseo desapareció. El cuerpo del merengue se ha alargado un poco más y en vez de 8 a 12 compases a veces se le ponen desde 32 hasta 48.

Rechazo inicial y aceptación posterior
baile merengue A pesar de su auge entre las masas populares, la clase alta no aceptó el merengue por mucho tiempo, por su vinculación con la música africana. Otra de las causas que pesaron sobre el repudio y ataques fueron los textos literarios que lo acompañan, generalmente subidos de tono.
Otras danzas dominicanas de origen negro no fueron atacadas por su carácter de danzas rituales. Su mismo carácter ritual hacía que su práctica se restringiera a unos pocos lugares o días al año, con una difusión entre la población muy limitado. El merengue por el contrario por su carácter de danza de regocijo se introdujo con más facilidad en los lugares de fiestas generales y por esto la reacción en contra si bien fue fuerte, fue vencida por el sabor de su ritmo.


En 1875 Ulises Francisco Espaillat inició una campaña contra el merengue que fue totalmente inútil pues ya el baile se había adueñado del Cibao donde se hizo fuerte a tal punto que hoy se asocia esta región como cuna del merengue. A principios del siglo XX músicos cultos hicieron una gran campaña para la introducción de esta danza en los salones. Los músicos populares se unieron a esa campaña, la que encontraba siempre la resistencia que inspiraba el lenguaje vulgar de las letras que acompañaban el ritmo. Juan F. García, Juan Espínola y Julio Alberto Hernández, fueron pioneros en esa campaña. Su éxito no fue inmediato ya que a pesar de que establecieron la forma musical del merengue, no pudieron conseguir que penetrara en "la sociedad" y se considerara como una creación del pueblo dominicano aceptándola sin aspavientos.

El panorama cambió a partir de 1930, pues Rafael L. Trujillo en su campaña electoral usó varios conjuntos de "Perico Ripiao" y logro difundir el aire nuevo a zonas donde no se le conocía previamente, ayudándole mucho en esa difusión el uso de la radio recién llegada al país antes del inicio de la dictadura.

A pesar de esta gran difusión y propaganda no se aceptó de pleno en lo que se llamaba "la buena sociedad dominicana" hasta que en una familia de la "aristocracia" de Santiago, en ocasión de la celebración de una fiesta solicitaron a Luis Alberti, que iba a amenizar con su orquesta, que compusiera un merengue con "letras decentes", y éste accedió. Compuso para tal ocasión el "Compadre Pedro Juan", el cual no solo gustó, sino que causó furor, llegando a convertirse en el himno de los merengues. A partir de ese momento comenzó a diseminarse el merengue. Para esto la radio prestó una ayuda generosa.

Al diseminarse el merengue por todo el ámbito nacional, produjo, como toda manifestación cultural, variantes. Estas reflejan el manejo de los elementos culturales hecho al acomodo y conveniencia de algunos. Como fueron músicos cultos los que fijaron la forma musical del nuevo merengue, los músicos populares trataron de imitar y seguir este modelo mientras que el hombre de campo continuó tocando el merengue de la misma forma. Esto dio origen a dos formas de interpretarlo bien diferenciadas entre sí. El folklórico auténtico que aún se encuentra en los campos y el merengue de salón. Este último es el que más se difunde y el que la gran mayoría de personas creen que es folklórico.

Enciclopedia Dominicana 


Leyendas del merengue

joseito mateoJoseito Mateo "El Rey del Merengue"

Empezó su carrera a principios de los años 30's y está considerado como el pionero de los merengueros o el rey del merengue. Los mejores años de su carrera fueron en los años 50's y 60's. Cuenta con un repertorio de éxitos muy extenso como “la chiva blanca”, “cuando yo me muera”, “cumandé”, “la patrulla” etc. Joseito, a pesar de los años, se mantiene como un tronco, ni siquiera ha perdido mucha voz y sigue interpretando merengues como en aquellos tiempos.

Johnny Ventura "El Caballo"
Es la máxima figura del merengue dominicano y el mayor aportador a lo que es el merengue hoy en día. Su carrera comienza alrededor del año 1965, cuando da sus primeros pasos como artista. Es músico, arreglista, compositor y cantante en su reconocido Combo Show. La orquesta de Johnny causo furor total a nivel internacional en los años 60's y 70's. Estas dos décadas fueron las mejores en la carrera de Johnny Ventura y también se pueden mencionar los primeros años de la década de los 80's. En estos momentos Johnny se ha alejado un poco de la música y continua su exitosa carrera como político en la República Dominicana. Actualmente Johnny es el sindico de la ciudad de Santo Domingo.

Cuco Valoy "El Brujo"
Es uno de los músicos que más a aportado a la música dominicana. Valoy es merenguero, salsero y sonero convirtiéndose en un artista popular en los tres géneros.
Empezó su carrera con Los Ahijados cantando sones del folklore afro-cubano en la misma línea que Los Matamoros y Los Compadres. Luego decide formar un grupo de merengue llamado “Los Virtuosos" y después de una gira por Panama un fanático se le acerco y le dijo que su orquesta parecía una tribu porque casi todos sus miembros eran negros. A Cuco le gusto mucho el nombre y fue asi que la orquesta paso a llamarse llamó "La Tribu."

 

 


 

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